Abstract
En la práctica diaria se nos plantean a menudo problemas de apariencia orgánica pero en cuyo origen se entremezclan causas variadas de tipo conductal, para cuyo análisis se hace preciso recurrir al «Arte» de la medicina más que a la «Ciencia». Vemos niños que se quejan de dolores abdominales con asiduidad, los cuales en el momento agudo tienen ciertamente «mala cara», ojeras y palidez, volviendo después a sus juegos habituales. Gran número de madres se quejan de que sus hijos no comen bien aunque ante nuestros ojos tengamos a un chico con excelente estado de nutrición. Y una tercera situación es la del niño/niña afecto de estreñimiento habitual.

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Copyright (c) 1986 Boletín de Pediatría