Abstract
Clásicamente solían reconocerse tres formas de presentación aguda: crisis (episodio de presentación brusca, con intensidad moderada o escasa y de duración inferior a 1 hora); ataque (cuadro de instauración más lenta, con mayor componente húmedo, y de mayor duración —1 a 24 horas—); «status» (ataque de asma que se prolonga más de 24 horas). En la actualidad se suele prescindir de plazos evolutivos para definir estas formas, valorándose sobre todo la resistencia al tratamiento y la severidad clínica y gasométrica.

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International License.
Copyright (c) 1988 Boletín de Pediatría